Al menos 78 migrantes han muerto y cientos han sido rescatados con vida después de que un bote sobrecargado volcara en el Mar Jónico frente a la costa de Grecia.
Veinticuatro de los 104 supervivientes fueron trasladados al hospital de la localidad de Kalamata, a unos 250 kilómetros al suroeste de Atenas, según confirmó a Efe la Guardia Costera griega.
Información revisada por medios locales estimó que la embarcación, de apenas 30 metros de eslora, transportaba a unas 700 personas que había recogido en Egipto y Libia, con destino a las costas de Italia.
Ira y condena
Los nuevos naufragios han despertado la indignación de la sociedad griega y de algunos líderes mundiales, que acusan a las autoridades europeas de no proteger a las personas con políticas de inmigración.
Así protestaron este jueves miles de personas en las principales ciudades de Grecia para exigir el hundimiento de los pesqueros.
Según la policía, unas 8.000 personas protestaron en el centro de Atenas contra la Unión Europea (UE) y la política migratoria de Grecia que, según ellos, ha convertido al bloque en una “fortaleza” y al Mediterráneo en un “Mar Muerto”.
En esta línea, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, llamó a la UE a unirse para acordar una política migratoria “efectiva”.
“Seamos claros, este no es un problema griego. Este es un problema europeo”, dijo Guterres sobre la tragedia en el mar Jónico.
Detenidas 9 personas
En este día, las autoridades griegas arrestaron a nueve personas de nacionalidad egipcia acusadas de trata de personas, luego de iniciar una investigación para determinar quiénes fueron los responsables del incidente.
Según la televisión pública ERT, nueve de los 104 rescatados del naufragio son egipcios, acusados de formar una organización criminal destinada al tráfico de migrantes.