Un semanario opositor reveló hoy que un alto jefe militar anunció frente a la fiscalía que había informado a la presidenta Dina Bolluarte del mortífero operativo durante las protestas opositoras, lo que la mandataria ha negado en reiteradas ocasiones.
El semanario Hildebrandt en sus Trece citó la declaración del general Manuel Gómez de la Torre, jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas.
Así lo hizo el soldado en una indagatoria ante el Ministerio Público, refiriéndose a la muerte de 49 civiles baleados durante protestas entre diciembre y marzo pasados, en el marco de una investigación preliminar por genocidio y escalada de matanzas. Baluarte a la presidencia.
El informe dice que el general admitió inicialmente que se unió al entonces ministro de Defensa, el actual primer ministro Alberto Otarola, en el palacio de gobierno, “para informar al presidente sobre cómo se desarrollaban las acciones militares con el apoyo de la policía”.
La publicación señaló que el informe fue presentado el 17 de diciembre, dos días después de que 10 civiles, incluido un niño de 15 años, fueran asesinados en la ciudad de Ayacucho, en el sur de los Andes.
También cita la declaración de Gómez, en el sentido de que “el Ministro de Defensa y, por su intermedio, el Presidente de la República fueron informados de la acción militar en apoyo a la Policía Nacional”.
Dijo que el 6 de junio, una semana antes de la declaración ante la Fiscalía General del Comando Conjunto, el Presidente Baluarte lo hizo e insistió en que no fue informado del operativo policial y militar para controlar las protestas, ni sostuvo contacto directo. Altos mandos de los llamados cuerpos de seguridad en tiempos de crisis.
“La presidenta Dina Baluarte no dijo la verdad cuando declaró ante la Fiscalía Nacional que no tenía conocimiento directo de los planes estratégicos y operativos de las Fuerzas Armadas para reprimir las protestas antigubernamentales”, dijo Hildebrandt en su Trece.
Según filtraciones anteriores de su declaración, el jefe del comando conjunto negó responsabilidad operativa por las acciones realizadas, afirmando que los militares actuaron de acuerdo a los protocolos establecidos para las situaciones que se presentaron.
Informes nacionales e internacionales basados en los testimonios y autopsias de las víctimas sostienen que en decenas de casos éstas murieron por impactos de bala en el torso y la cabeza, lo que demuestra intención de matar y amerita ejecuciones extrajudiciales, lo que el gobierno niega.