con una espátula
Una percepción de amenaza a la seguridad nacional ha sacudido a Washington en las últimas horas. Según la administración del presidente estadounidense Joe Biden, Rusia diseñará nuevas armas para derribar satélites extranjeros en el espacio.
Esta información, que proviene de una filtración del Congreso, ha creado todo tipo de especulaciones, pero ¿qué se sabe y qué constituye la tecnología antisatélite?
¿Qué se ha sabido hasta ahora?
Todos los miembros del Congreso deberían estar alerta el miércoles cuando el presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Turner, publicó un mensaje críptico sobre una “grave amenaza” a la seguridad nacional.
El portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Kirby, confirmó este jueves que la supuesta amenaza era “el desarrollo de tecnología antisatélites por parte de Rusia”, pero no precisó si se trataba de un arma que incluía capacidades nucleares. Lo que informaron algunos medios.
“No estamos hablando de un arma que pueda usarse para atacar a la gente o causar destrucción física aquí en la Tierra”, afirmó.
¿Qué tipos de armas antisatélite existen?
Las armas antisatélites son armas espaciales diseñadas para desactivar o destruir satélites con fines militares estratégicos.
En general, este tipo de armas se dividen en dos tipos: las que chocan físicamente con otros satélites para destruirlos, y las que utilizan otro tipo de tecnología para neutralizarlos, como ciberataques o láseres.
¿Qué dice el acuerdo internacional?
El Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre de 1967, que fue ratificado por la Unión Soviética y del que Rusia es parte, prohíbe la colocación de armas nucleares y otras armas de destrucción masiva en la órbita de la Tierra, en la Luna o en cualquier otro cuerpo celeste.
Sin embargo, el tratado no impone restricciones al despliegue o desarrollo de armas convencionales en el espacio.
¿Cuándo comenzaron a desarrollarse?
La primera arma antisatélite fue precisamente desarrollada por Estados Unidos en plena carrera espacial con la Unión Soviética, después de que Moscú pusiera en órbita el Sputnik 1, el primer satélite artificial de la Tierra, en 1957.
Luego, la Fuerza Aérea de EE. UU. diseñó el atrevido Orion, un misil balístico que se probó con éxito en 1959, cuando fue lanzado desde un avión y pudo derribar un pequeño satélite de la NASA.
Más tarde, los soviéticos desarrollaron un sistema coorbital capaz de detonar una ojiva con un desorden lo suficientemente cerca como para acercarse a un satélite y disparar a su objetivo.
¿Cómo ha evolucionado esta tecnología?
En los últimos años, algunas potencias han acelerado la actividad militar en el espacio.
China, que participó en la competición en 2007 destruyendo un antiguo satélite meteorológico con un misil balístico, probó en 2021 un sistema de misiles FOBS, que permite lanzar una ojiva nuclear a la órbita terrestre baja.
Ese mismo año, Rusia lanzó un misil de ascenso directo para destruir uno de sus satélites, operación que Estados Unidos calificó de “irresponsable” porque dejó 1.500 pedazos de escombros que interrumpieron el trabajo en la Estación Espacial Internacional.
En 2022, el gobierno estadounidense se comprometió a poner fin a las pruebas de misiles antisatélites y pidió el establecimiento de estándares internacionales para un “comportamiento responsable” en el espacio.
¿Qué pasa con los escombros?
Una de las principales preocupaciones de la comunidad científica son los desechos espaciales procedentes de la destrucción de satélites, ya que miles de fragmentos orbitan la Tierra y amenazan futuras misiones espaciales.
¿Qué dijo Rusia al respecto?
El viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Ryabkov, acusó a Estados Unidos de “inventar historias malvadas” sobre Rusia cuando la agencia estatal TASS le preguntó sobre los supuestos planes antisatélites de Moscú.
“Les hemos dicho repetidamente que cualquier tipo de denuncia infundada no obtendrá respuesta nuestra. “Si afirman algo, al menos deberían presentar pruebas”, añadió Riabkov. Caracas Al Dia