Acceso a la Justicia detalló en su informe anual de 2023 que el gobierno “utilizó tácticas de represión más selectivas, pero también se extendió a otros sectores de la sociedad”. Laura Luza afirma que el sistema de justicia de Venezuela no rinde cuentas y está cada vez más politizado. Ali Daniels destaca que el espacio civil venezolano ha dejado de ser considerado liminal
La ONG Acceso a la Justicia presentó este jueves 11 de julio su informe anual 2023 sobre la situación del espacio civil, el estado de los tribunales y el sistema penal, así como el uso de una represión más selectiva contra la sociedad civil para garantizar la elección de un escenario. Útil para el partido gobernante.
Persecución política, como se señala en el informe Acceso a la Justicia “Se profundiza bloqueo espacial civil en Venezuela en 2023”, las protestas políticas han disminuido pero no han cesado. El gobierno utilizó tácticas de represión más selectivas, pero también se extendió a otros sectores de la sociedad, como los sindicatos y las organizaciones campesinas.
Según la ONG, en los últimos años se ha producido “represión electoral”, “un acto educativo contra determinados sectores de la sociedad cuando expresan de alguna manera su descontento con las políticas gubernamentales”.
En este momento mencionaron la criminalización de la dirigencia sindical. El grupo, integrado por Reynaldo Cortés, Alonso Meléndez, Alcides Bracho, Néstor Astudillo, Gabriel Blanco y Emilio Negrín, fue condenado a 16 años de prisión por acusaciones de un “compañero patriota”, que nunca llegó a juicio.
Sin embargo, el caso de John Álvarez, afirmó la ONG, representa “la banalización de la tortura” en el país, ya que no ha habido ninguna investigación ni sanción por las torturas que sufrió por parte de agentes policiales durante su detención.
Ali Daniels, codirector de Asiso a la Justicia, destacó que el espacio civil de Venezuela ha dejado de considerarse restringido debido a las políticas de control implementadas dentro de la administración de Nicolás Maduro.
Señaló que en 2023 se preparan “elecciones a la medida”, desde la muy politizada constitución del comité de nominaciones para elegir al nuevo rector del Consejo Nacional Electoral, hasta la anulación de las primarias por la vía judicial -con un fallo que fue no publicado-, a líderes de la oposición incompetencia política e injerencia de los partidos políticos.
Opresión contra la sociedad civil
Junto con la represión de la sociedad civil, la lucha contra la corrupción se utilizó para obtener futuros beneficios electorales, pero en estos casos no se dieron garantías de debido proceso.
Ali Daniels destacó que hasta la fecha el gobierno de Maduro no ha revelado el monto de los bienes recuperados. Tampoco hubo respuesta sobre cómo se estaban administrando estos bienes incautados por el Estado. Entre las detenciones, al menos 60, en el marco de la lucha contra la corrupción, también fueron violadas las garantías del debido proceso y la tutela judicial efectiva.
*Lea también: Modo y cantidad de divulgación de Tarek William Saab sobre PDVSA Crypto
En la fase preelectoral también se registraron campañas de estigmatización y acoso, especialmente contra personas LGBTI, con el fin de ganarse una mayor simpatía entre los grupos conservadores cercanos al chavismo.
El codirector de Acceso a la Justicia afirmó que se han producido “tímidos avances” en la prohibición de la discriminación por orientación sexual, pero que representa más una medida propagandística que una verdadera política de inclusión en la materia.
Recuerda el llamado “Caso 33”, un grupo de hombres detenidos en un local de la ciudad de Valencia en el estado Carabobo. Aunque la mayoría fueron absueltos, dos de ellos fueron juzgados por contaminación acústica y sobreseídos por presuntos delitos contra la moral.
Daniels señala que tales incidentes pueden “perpetuar un esquema de opresión” debido a la homofobia estatal y replicar esquemas de corrupción y chantaje en las fuerzas policiales que supuestamente van en contra de la moral pública.
Intervención del TSJ
Laura Luza, directora de Acceso a la Justicia, destacó que el sistema judicial venezolano es irresponsable y cada vez muestra una mayor politización, como fue el caso en el informe y presentación de cuentas de la Corte Suprema de Justicia a principios de año.
Recordó que desde 2012 no se publica el informe anual de actividades del TSJ; “Cada vez hay menos información y las declaraciones están más politizadas, el discurso de la orden se ha vuelto muy político”, incluyendo en algunos puntos “disculpas por el odio” y “eslóganes políticos”.
El abogado también señaló que el TSJ se abstiene de publicar el texto de sus sentencias, especialmente aquellas referidas a hechos políticos como la inhabilitación de opositores. “Hay mucha opacidad. Este patrón ocurrió en 2017, cuando varios diputados también fueron inhabilitados. Vemos que esta opacidad se repite en situaciones de gran represión”.
Otro tema destacado por el acceso a la justicia es el aumento del número de jueces titulares y temporales, aunque este número no ha sido revelado, así como el uso de la Corte Suprema como auditor de asociaciones y sindicatos.
En dos años (agosto de 2021 a septiembre de 2023) han registrado 50 sindicatos y cualquier tipo de asociación, política o apolítica. La mitad de las decisiones exigieron la intervención de sindicatos y partidos políticos.
“La interferencia del Tribunal Supremo en materia de libertad sindical no tiene límites. Es alarmante y hemos visto que incluso las juntas de condominios han intervenido”, afirmó Ali Daniels sobre este punto.
Comenta que una intervención no es un problema en sí misma. “Se les da rienda suelta para intervenir y elegir lo que crea problemas cuando deciden”, ya que el proceso se prolonga durante años sin ninguna supervisión del poder judicial.
Actuar contra las ONG
Acceso a la Justicia, al presentar su informe anual, advirtió sobre cambios al proyecto de “Ley de Supervisión, Regularización, Actuación y Financiamiento de Organizaciones Privadas y Conexas”.
Este segundo billete se vende como un “billete potable”, pero es todo lo contrario, dijo el abogado Ali Daniels. “No sólo es malo (…) sino que lo que en el primer proyecto era caos, caos, desconocimiento de ciertos conceptos, a través de este nuevo proyecto vemos el refinamiento y reorganización de lo que era caos para su fin último que es la supresión. “
La valoración realizada por Acceso a la Justicia mostró que el proyecto de ley abusa de la invocación de los derechos humanos, el debido proceso y el derecho a la defensa “con un lenguaje sobrecargado, donde se pretende demostrar que el proyecto de ley sirve. Cuando es todo lo contrario en el caso de los derechos humanos.
Un ejemplo de esto, explicó Daniels, es que cuando una persona quiere ejercer su derecho de asociación puede hacerlo de la forma normal, pero se utilizan procedimientos sumarios para imponer sanciones. La ley impone vigilancia y regulación a las organizaciones, pero ninguna cláusula de la ley menciona su defensa.
También se considera sin procedimiento previo la suspensión de organizaciones por la vía administrativa por 30 días y se da a la administración pública un plazo de 15 días para informar al tribunal; Aunque las ONG y los particulares tienen plazos específicos que son sancionados si no los cumplen.
Otro punto destacado del documento es la prohibición del uso de determinadas palabras como “derechos humanos” o “personas vulnerables” en los documentos constitucionales e imponer objetivos, que deben dirigirse al regulador social.
“La cuestión es que si una organización quiere dedicarse a la observación de aves, no tiene que hacer control social. Las instituciones deben liberarse de su propósito”, argumentó el codirector de Acceso a la Justicia.
Además, si bien uno de los puntos principales de la ley es regular el financiamiento a las organizaciones de la sociedad civil, el 34% está aprobando artículos y el número de artículos sobre regulación del financiamiento se limita a dos.
Las sanciones también son inconsistentes, con penas de decomiso y sin plazo de prescripción. “Esta es una excusa para las sanciones y la represión (…) Este es el camino que está en esta ley, el camino nicaragüense”, dijo Daniels.
Vista de publicación: 93