Este miércoles se llevó a cabo la X Cumbre Extraordinaria del Alba-TCP, cuya principal motivación fue rechazar el intento de golpe de Estado contra el gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia encabezado por Luis Arce y un nuevo intento de ruptura con la democracia en ese país con el apoyo verbal de esta administración.
El encuentro, celebrado de forma virtual, reunió a los presidentes, cancilleres y representantes diplomáticos de los países miembros del Alba-TCP, quienes presentaron su apoyo al gobierno de Ars y expresaron sus deseos de respeto a las instituciones democráticas.
El presidente boliviano denunció en su discurso que algunos medios de comunicación se hayan prestado a la teoría de un supuesto autogolpe, a lo que el mandatario se refirió como “difundir mentiras”.
📌X Cumbre Extraordinaria del ALBA-TCP
Presidente de un estado multinacional #boliviaLuis Arce @luchoxbolivia: “Reiteramos nuestro agradecimiento a los presidentes por su solidaridad y los invitamos a aprobar el proyecto de declaración a favor y en contra de la democracia… pic.twitter.com/gbpRPdUrEV
— ALBA-TCP (@ALBATCP) 10 de julio de 2024
Agregó que en el intento de golpe estuvieron involucradas “más de 100 personas, entre militares activos, inactivos y civiles”, y destacó la profunda vocación democrática del pueblo boliviano “que se convocó masivamente a las calles para defender la democracia y el gobierno legítimo”. “
Al mismo tiempo, Ars agradeció a la comunidad internacional por rechazar y condenar este intento de romper el hilo constitucional. “Les estamos profundamente agradecidos”, declaró el presidente.
Dejó claro que mientras él y su partido permanezcan en el gobierno, ellos serán “la gran casa del pueblo y nosotros los líderes”.
Cuestionó que “la confusión y la propaganda orquestada busca destruir la confianza en el gobierno legítimo y constitucional. A través de fake news, la matriz del nacionalismo de derecha y conservador quiere imponer que no fue un golpe de Estado, fue un autogolpe, como dijeron en 2019. “La victoria del entonces presidente Evo Morales en 2011 fue un fraude”, afirmó.
Se lanzó a un claro rechazo a quienes promueven esta narrativa, afirmando que “representan intereses ajenos a los intereses del gobierno y del Estado multinacional de Bolivia y del pueblo boliviano”.