con una espátula
Javier Milei finalizará su primer mes en el cargo a mediados de la próxima semana, coincidiendo con reuniones programadas por los diputados para comenzar a discutir su mega proyecto de ley. Llevó más tiempo que otros esfuerzos activar el sistema legislativo, sobre todo por el estatus minoritario del partido gobernante en el Congreso. También reveló la necesidad y complejidad de acuerdos para organizar comisiones y consagrar autoridad a las dos cámaras. Lo que viene ahora, es el verdadero desafío de la construcción y gestión política: se verá si los criterios de negociación o cierre se imponen, en minoría, para luchar con un horizonte incierto.
Eduardo Olesino // Infobe
El primer mes de la presidenta Miley también estuvo marcado por la masiva primaria DNU, que ya abrió el frente judicial y seguramente sumará varios capítulos antes de llegar a la Corte Suprema. Abriendo el camino para que el Congreso decrete. Por supuesto, el apoyo al partido heredado y la segunda vuelta se unen como una pieza central de capital crítico para el gobierno, que quiere hacer públicas sus decisiones y al mismo tiempo actuar en contra de sus planes frente a una verdad mayor: la velocidad de tiempo. En medio de la crisis.
La magnitud del proyecto y el mensaje político expresado desde el inicio justo antes del DNU. El texto de la ley toma y amplía experiencias anteriores con un menú muy amplio –desde cuestiones de ingresos y pensiones hasta educación y salud– con demandas de representación legislativa ante el presidente. La velocidad varía con la historia -diez días para una “superpotencia” presidencial en la fase tardía del peronismo/kirchnerismo- y la red de coaliciones que lo hacen posible también varía. En este punto hay dos preguntas.
El gobierno ha convocado una sesión extraordinaria hasta finales de este mes. Más allá del discurso, podría extenderlos hasta febrero si el proceso avanza. Los diputados afrontarán tres plenos de comisión sólo el martes y continuarán el miércoles. El debate no parece fácil ni equilibrado, siguiendo el ejemplo del Senado. La decisión política debe estar clara antes de la recesión.
El gobierno, que no actúa de manera uniforme, hizo esta semana un gesto que nadie en los círculos legislativos se atreve a definir como precedente o excepción. Cinco gobernadores del sur -un peronista/kircherista, un militante del PRO y tres de expresión provincial- se opusieron a los artículos referidos al régimen pesquero. La respuesta fue discutir aclaraciones o cambios en ese tramo del megaproyecto. Veremos cómo termina.
Se pueden escuchar algunos crujidos muy publicitados entre los duros y los blandos del partido gobernante en el gobierno y el Congreso. Ya hay figuras que resumirían la película: por ejemplo, Nicolas Posse y Guillermo Francos. De todos modos, está claro que lo que está en juego en Diputados va más allá de ese ejemplo. Esta es la ley importante para el inicio de Miley.
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