con una espátula
Un gol de Brahim Díaz fue tan impactante que generó polémica con Rodrigo, antes de retirarse lesionado, y el tesón de Andriy Lunin, que realizó nueve paradas, salvó de la duda al Real Madrid en Alemania, una falta de actitud en el inicio salvada por el VAR y su reacción al volver. ganadores en el Santiago Bernabeu.Un gran botín con.
La primera parte sirvió de aviso a un Real Madrid soberbio en LaLiga que hizo que la ‘Champions’ fuera otra historia. Al menos lejos del Bernabéu. La indisciplina del Leipzig hace que el comienzo sea horrendo. Esto se suma a la falta de intensidad que exige un conflicto europeo. Los de Carlo Ancelotti estaban incompletos, indiscutibles en los duelos, temerosos en defensa.
Milagrosamente escapó de un castigo que tenía todo en su contra. No habían pasado ni dos minutos cuando el VAR impidió el peor inicio posible. Tras un rebote defensivo, un disparo desde la frontal se fue a la red para Cescó. Rodrigo marcó fuera de juego, pero el videoarbitraje interpretó como decisiva la posición ilegal de Henrich o el toque de Lunin en el área chica.
La baja importante del Real Madrid estaba en el RB Arena. Ausencia de central titular, Nacho no da un paso al frente cuando debería ejercer el liderazgo. Dolor en la marca, irregular al inicio de la jugada. Lunin, mientras tanto la apuesta constante de Ancelotti por el gol, hizo gala de tesón para frenar el impulso alemán.
Una jugada directa que encontró en Dani Olmo, todavía lejos de su identidad, y Openda para volar por las bandas, Cescó alumbró las carencias en el centro de la defensa de la situación madridista. Lunin detuvo un disparo claro con el pie y el Leipzig perdonó la falta de actitud. El disparo raso de Heinrich desde la frontal llegó sano y salvo.
Fueron veinte minutos de incertidumbre. La trampa en la que cayó el Real Madrid Leipzig, cuando quisieron echarle cloroformo al partido. Nada más recibir el balón se salió con la suya con una mala lectura del partido. Despertó con un cabezazo de Chowumeni en un saque de esquina. Una toma poderosa pero enfocada de Cruise. Fede Valverde emergió con su potencial físico. Vinicius empezó a confrontar.
El respeto de Europa por el rey creció a medida que éste encontraba formas de reducir el nivel de sufrimiento. Brahim tardó un tiempo en aparecer en un acto de autosacrificio y defensa. De uno de sus robos nace la sensación de hacer daño a su rival. Vinicius la puso detrás de la llegada de Rodrigo, que remató mal con la zurda en uno de esos días en los que se negaba la definición.
Una ocasión clara nació de una mirada de Brahim, al borde del descanso, que acabó con un ‘winnie’ apresurado. Se confirmó que lo peor ya había pasado para el Real Madrid y así se confirmó al inicio del segundo acto. Cuando el malagueño sacó a relucir su magia. Fuerte para salir de los choques, levantándose para atacar a los oponentes sin soltar el balón. Comenzando por la derecha, el oponente avanza hacia adentro con el objetivo en mente. La dupla fue y disparó un zurdazo al palo largo que Gulaksi no pudo alcanzar en la recta final.
Fue un factor diferenciador ante un Leipzig indebidamente castigado. Lo sintió durante todo el partido. La frustración se ve alimentada por la insistencia de Lunin en un crecimiento continuo. Recibe un disparo de Olmo y lo desvía contra Sesko. Con fuerza desde arriba en cada centro desde las bandas rivales. Cescó salió rápidamente del área para evitar el empate cuando por detrás ganaba Chouameni, otra vez comodín para ‘Carleto’ y que se llevó la raya.
Sintiendo la portería cubierta, al igual que Lunin, el Real Madrid empujó decididamente para empatar en la contra. Siempre roba o inicia ataques a Valverde, con una precisión infalible en los pases de Kroos. Rodrigo no logró conectar, buscó disparar desviado porque tenía todo para anotar después de vencer a Orban al principio del juego y recibir un regalo de Vinicius.
Todo esfuerzo alemán se estrelló en Lunin, decisivo con una estirada a Cescó en la que Brahim se lesionó en la acción y el Leipzig atacó más que despejó y el palo evitó el gol de Vinicius, tras dos grandes goles y un toque suave en la remate. Joselu remató el último con un potente córner cercano. El Real Madrid sacó un gran botín tras la duda.
. Lista de hechos:
0 – Leipzig: Gulaxi; Simakan, Klosterman, Orban, Raum; Heinrichs (Hydara, M.75), Javar Schlager (Kample, M.90), Dani Olmo (Elmus, M.75), Javi Simmons; Openda (Poulsen, m. 75) y Sesko.
1 – Real Madrid: Lunin; Carvajal, Tchouaméni, Nacho, Mendy; Camavinga, Kroos, Fede Valverde, Brahim (Lucas Vázquez, M.84); Vinícius y Rodrygo (Joselu, m.84).
Gol: 0-1, m.48: Brahim.
Árbitro: Irfan Pelzto (Bosnia). Mostró tarjetas amarillas a Simakan (53), Poulsen (77), Cesko (85) y al técnico del Leipzig, Marco Rose; y Carvajal (66) y Vinicius (85) por el Real Madrid.
Evento: Partido de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones, disputado ante 45.028 espectadores en el RB Arena. /Caracas Al Dia