El presidente de El Salvador, Naib Buquel, anunció este jueves que más de 300 empleados del Ministerio de Cultura serán despedidos como parte de un “pastilla amarga” para “ahorrar” fondos públicos y mejorar la economía del país centroamericano.
En un mensaje de este gobierno.
Dijo que en el mencionado “proceso vamos a ahorrar fondos públicos” y señaló que “el pueblo ha elegido un camino y vamos a tomar ese camino”.
“Una medicina amarga”, añadió.
Buckele prometió durante su toma de posesión el 1 de junio, su segundo mandato consecutivo, “curar” la economía después de curar al país del “cáncer” de la violencia causada principalmente por los grupos de pandillas.
“Ahora que hemos solucionado lo más urgente, que era la seguridad, vamos a centrarnos en cuestiones importantes, empezando por la economía”, dijo Buckele en ese momento.
Según una reciente encuesta del Instituto Universitario de Opinión Pública de la Universidad Centroamericana Jesuita (IUDOP), el 73,7% de la población cree que los principales problemas del país están relacionados con factores económicos, mientras que el 25,8% dice que el principal fracaso de Bukkel. Los gobiernos se preocupan por los asuntos económicos.
Reveló que el 60,5% de los salvadoreños consideraba que la economía había empeorado o se mantenía igual al finalizar el quinto año de la primera administración de Buquel, mientras que el 69,2% dijo que la economía de su hogar había empeorado o se mantenía igual.
Olvidada quedó la estrategia del presidente de impulsar la economía mediante la compra de criptomonedas, una medida excéntrica que ya no se menciona en el gobierno para tratar de ocultar su fracaso.
Bajo la administración Buchel, El Salvador sigue estando a la cola del crecimiento económico de Centroamérica y depende en gran medida de las remesas familiares, que inyectan más de 8.000 millones de dólares al año.