Caracas Al Dia
El 17 de octubre, representantes de la Plataforma Única de Venezuela y el régimen de Maduro firmaron un acuerdo en la isla de Barbados que representa un camino hacia el retorno progresivo del país a la democracia.
Por Infobae
Tres copias del documento, del que se conocían pocos detalles, fueron firmadas por una veintena de miembros de las partes negociadoras, entre ellas el ministro de Asuntos Exteriores de Barbados, Jerome Walcott, en presencia de representantes de Noruega, de los países beneficiarios y de otros países acompañantes como como Países Bajos, Rusia, México, Colombia y Brasil.
El gobierno de Estados Unidos también celebró claramente la ocasión a través del portavoz del Departamento de Estado, Matthew Miller, en un breve comunicado.
La Casa Blanca dijo entonces que la administración de Joe Biden continuaría los esfuerzos para “movilizar a la comunidad internacional en apoyo al proceso de negociación” en Venezuela.
Posteriormente, el secretario de Estado, Anthony Blinken, explicó que Washington, aliado de la oposición venezolana, aliviaría algunas de las sanciones impuestas contra la dictadura a cambio de medidas que garantizaran “elecciones competitivas y el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales”. Venezuela.
Estados Unidos también expresó su expectativa de que, a cambio de los favores otorgados, el régimen de Caracas establezca “un cronograma y proceso específico para la reinstalación acelerada de todos los candidatos”, es decir, levante las sanciones de inhabilitación política, entre otras, respecto de las elecciones presidenciales de la oposición. candidata María Corina Machado. Asimismo, el Departamento de Estado pidió la “liberación de todos los ciudadanos estadounidenses y presos políticos venezolanos detenidos injustamente”.
Las solicitudes de la Casa Blanca conllevan una advertencia: “Estados Unidos y la comunidad internacional seguirán de cerca la implementación de la hoja de ruta electoral y tomarán las medidas prometidas en la hoja de ruta electoral y en el caso de los presos políticos”.
El plazo dado a Maduro para tomar una decisión era claro: “finales de noviembre”. La consecuencia del incumplimiento sería la reversión de las concesiones otorgadas, la mayoría de las cuales están relacionadas con la posibilidad de reactivar la industria petrolera y el acceso a fondos para financiar la dictadura que tomará el control del país el próximo año. Elecciones presidenciales
las señales
Las primeras decisiones no tardaron en llegar, luego de ser liberados de las sanciones estadounidenses, el régimen de Maduro liberó a un pequeño grupo de presos políticos venezolanos. La lista publicada por la oposición incluía a Juan Requenes (que se encontraba bajo arresto domiciliario); el periodista Roland Carino; Marco Antonio Garcés Carapaica, vinculado al caso del encarcelado estadounidense Matthew John Heath; Urinel Rincón, detenido por aparecer en una foto con el dirigente político Gilbert Caro y Mariana Barreto, cardióloga detenida por denunciar irregularidades en el suministro de gasolina en una estación de servicio.
El 20 de diciembre el testaferro de Maduro, Alex Saab, salió de prisión junto con 10 ciudadanos estadounidenses que se encontraban recluidos en la ciudad de Miami.
Aunque tomó algún tiempo, otra señal enviada por el dictador venezolano -y quizás la más esperada por la sociedad civil- es el inicio de un proceso para levantar las inhabilitaciones políticas contra miembros de la oposición. La Corte Suprema de Justicia dio a las víctimas 15 días para apelar la prohibición por parte de la Contraloría General de la República.
Hasta el momento no se ha hecho ningún anuncio sobre la “hoja de ruta” para las elecciones libres y transparentes del próximo año.
La fiesta terminó
Si bien algunas de las señales enviadas por Maduro han servido para mantener el favor recibido por Estados Unidos, no parece haber cambios importantes en la relación de Venezuela con la oposición.
Según estadísticas de la ONG “Foro Penal”, el país caribeño tiene unos 250 presos políticos, más de la mitad de ellos militares disidentes.
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