Caracas Al Dia
El gobierno de Ecuador anunció este jueves que exigirá la presentación de un certificado de antecedentes penales a los extranjeros que lleguen por la frontera con Colombia o Perú, mientras dure el estado de emergencia impuesto tras una ola de acciones violentas provocadas por el crimen organizado esta semana.
El Ministerio del Interior, en un comunicado, indicó que los controles migratorios del país exigen que “los extranjeros que ingresen a Perú y Colombia cuenten con un certificado de antecedentes penales del país de origen o residencia en los últimos cinco años. Apostasía”.
Con esta disposición, el Gobierno ecuatoriano “pretende impedir el ingreso de personas que representen una amenaza o riesgo para la seguridad pública”, enfatizó el Ministerio del Interior.
Aclaró que estarán exentos de este requisito los niños o adolescentes extranjeros que vengan al Ecuador “con familiares, dentro del cuarto grado de afinidad o del segundo grado”.
El Ministerio del Interior precisó que la Subsecretaría de Migración deberá “expedir lineamientos administrativos” que faciliten el “cumplimiento adecuado” de las disposiciones en los pasos fronterizos de Colombia y Perú.
La medida fue “adoptada con el objetivo de fortalecer la seguridad y estabilidad de nuestro país”, agregó el ministerio, explicando que la disposición se basó en el Acuerdo Ministerial N° 007 adoptado por el gobierno ecuatoriano “mientras dure el estado de emergencia” en el Estado de emergencia y armado interno. Reconocimiento del Conflicto.”
Ecuador vive desde el pasado lunes una semana violenta con disturbios en varias cárceles y la detención de 178 funcionarios penitenciarios, quema de coches, secuestro y asesinato de policías e incluso un ataque de delincuentes armados a un canal de televisión de Guayaquil el pasado martes, que . Terminó tras un operativo policial que dejó un herido y 13 detenidos.
Las autoridades culparon de los incidentes a las actividades de bandas criminales justo cuando el gobierno del presidente Daniel Noboa se preparaba para implementar planes para recuperar el control de las prisiones, muchas de ellas dominadas por grupos del crimen organizado nacional. /efe