El exalcalde Daniel Ceballos pidió este miércoles al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) revisar la inhabilitación que le impide presentarse a las elecciones, luego de que gobierno y oposición acordaran un procedimiento para la resolución final de estos casos con miras al futuro. . elección
Ceballos, quien no dijo que se postulará para las elecciones presidenciales de 2024, recordó que el Consejo Nacional Electoral (CNE) no le permitió presentarse a las elecciones regionales de 2021 por inhabilitaciones impuestas por la Contraloría, plazo que no precisó. .
“Creo que tenemos que pasar página. “Venezuela necesita que los políticos asuman sus responsabilidades y lo hagan con la mirada puesta en el presente y en el futuro”, dijo a la prensa Táchira, ex alcalde del estado San Cristóbal, quien se identificó como miembro del Partido Popular Voluntario, a pesar de que que el partido reiteró que era un “embajador” del gobierno”. fue excluido debido a
Ceballos pasó cuatro años y medio en prisión en 2014 por “permitir” protestas antigubernamentales con barricadas en la ciudad que gobernaba, mientras que las protestas fueron reprimidas en todo el país, particularmente en San Cristóbal, con 43 muertes.
Ahora, el exalcalde se ha sumado al periodista Leocenis García, líder del partido Prociudadanos, quien el jueves pasado se convirtió en el primer opositor en acudir al TSJ para aprovechar este procedimiento de revisión de inhabilitación entre el Ejecutivo y la principal coalición antichavista, el Demócrata. Plataforma unitaria (PUD).
El 30 de noviembre, Noruega, mediadora en las conversaciones con Venezuela, informó haber recibido un procedimiento establecido por el TSJ para “buscar la revisión” de la inhabilitación política del opositor, procedimiento que se activó el 1 de diciembre y estará disponible hasta este viernes.
Según la candidata presidencial del PUD, María Corina Machado -inhabilitada hasta 2030- el proceso “genera restricciones a la libertad” que son “inaceptables”, como la prohibición de criticar a las instituciones del Estado y la obligación de cumplirlas. La decisión provino del Tribunal Supremo, por lo que se inclina por no solicitar su revisión, aunque deja abierta la posibilidad de un cambio de postura.