con una espátula
El reciente informe de la Heritage Foundation sobre la transparencia de China plantea importantes preocupaciones sobre la disponibilidad y exactitud de la información proporcionada por el gobierno chino en ocho áreas clave. El estudio evaluó la transparencia del Partido Comunista Chino (PCC) en sectores como la economía, la energía y el medio ambiente, los derechos humanos, las actividades de influencia, el ejército, la inversión extranjera, la política y la tecnología.
Por Infobae
La investigación demostró un patrón de retención, manipulación y falsificación de datos por parte del PCCh.
El autor del informe, Jeff M. Smith y Andrés J. Harding insiste en que si bien todos los gobiernos enfrentan desafíos en materia de transparencia, las dificultades que presenta el PCC son “particularmente preocupantes”.
El documento destaca los esfuerzos de organizaciones privadas y no gubernamentales para llenar los vacíos de información a través de datos de fuente abierta. El proyecto no sólo busca crear conciencia sobre estos esfuerzos y su metodología, sino que también identifica áreas que requieren más investigación.
8 áreas de preocupación según el informe Transparencia en China de The Heritage Foundation:
la economía
La economía de China, con una población de 1.400 millones de habitantes, representa un enorme desafío para cualquiera que intente comprender su escala y complejidad. Es común utilizar datos macroeconómicos amplios analizando factores como el producto interno bruto (PIB) de un país, que incluye el consumo total, la inversión, el gasto público y las exportaciones netas. Sin embargo, la medición del PIB de China ha enfrentado importantes críticas, destacando dos problemas principales: su incapacidad para reflejar plenamente el bienestar del país y la manipulación de datos por parte de los funcionarios gubernamentales.
Analizar el PIB y el PIB per cápita de China no proporciona una evaluación completa de la riqueza y el bienestar de sus ciudadanos. Aunque China es una de las economías más grandes del mundo, su PIB per cápita es considerablemente menor que el de las economías desarrolladas. Además, la contabilidad del PIB es susceptible a la corrupción, y los informes de funcionarios tanto a nivel provincial como nacional pueden alterar las cifras para presentar una imagen de estabilidad o incluso de mejora económica. Estas prácticas pueden distorsionar las percepciones reales del desempeño económico del país.
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