con una espátula
Del histórico 7-0 que dejó el último Clásico inglés en AnfieldLiverpool y Manchester United Pasó a una goleada frenética sin gol, un asedio sin el botín de los de Jurgen Klopp con el que dejaron el liderato. Arsenal y da vida Eric ten Haagquien defendió la posición mediante un notable ejercicio defensivo.
Los 144 ataques del Liverpool, el gran ritmo de la revolución, los 34 tiros fueron equilibrio suficiente para ganarles, pero pagaron su falta de goles. Sabiendo que la victoria del Arsenal, que le sitúa por encima de él en la clasificación, y del Aston Villa, que era su igual, tuvo que responder a la presión del final de la jornada. El peligro de la ciudad fue destruido.
Y no fue por falta de ganas, encerrando al Manchester United con centros laterales y saques de esquina desde los primeros segundos del partido. Muchos terminaron con el poderío aéreo de van Dijk y Konat evocando con reflejos la mejor versión del portero Onana. Darwin casi molesta a su equipo cuando concedió y Salah no acertó en el rebote. Inseguro tomando riesgos innecesarios con el balón en los pies.
Jugó con fuego muchas veces, luchando pero careciendo de fuego de ataque, mientras el Liverpool se asfixiaba ante el Manchester United en un bloque bajo. Protegiéndolo todo desde la aparición de Garnacho frente al mundo. Y, sin embargo, estuvo cerca de marcar en una ocasión, en el minuto 55, cuando Alexander-Arnold se disfrazó de salvador en una jugada defensiva que impidió la recompensa a un plan claro de contraataque.
El Manchester United se sobrepuso ileso al choque en los peores momentos del primer acto, apoyado en la figura de Varane que apareció contra los centrales en el palmarés de su carrera. El francés fue un baluarte inexpugnable ante un Liverpool tan potente como falto de habilidad. Salah estuvo siempre presente pero pocas veces se relacionó con Darwin Núñez, que no estuvo a su mejor nivel en la lectura final del ataque.
Con jugadores como Casemiro y Bruno Fernandes ausentes del mediocampo del United, no había explicación para la presencia de Rashford en el banquillo. Incluso cuando se aceptaron intercambios de golpes y el Liverpool arriesgó demasiado, dejando espacios para hacer daño.
Alexander-Arnold apareció por todo el campo y su disparo se estrelló en la red, salvando el gol el desperdicio defensivo. La falta de socios que hablen el mismo idioma que Salah obligó al egipcio a crearlo él mismo. Así puso a prueba la firmeza de Onana con su pierna izquierda.
Y lo cierto es que, por mucho que el Liverpool dominara (69% de posesión) y tuviera innumerables remates a su rival, el partido pudo haber ido para cualquier lado en la balanza porque fue Hjlund el que falló con mayor claridad. Después de un brillante pase de McTomin, de tacón, Alisson se hizo grande para cubrir espacios de uno contra uno. El primer y único disparo a puerta del Manchester United podría haberle dado la victoria.
El Liverpool nunca se había sentido tan cerca. No por los errores de Luis Díaz, que consiguió todo lo que quería, sino por el disparo de Conat, la subida bien rematada de Joe Gómez o el último cabezazo, de Gapco, al ángulo superior. Ten Hague se hizo cargo del primer sorteo de la temporada del Manchester United. Caracas Al Dia