El presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Luis Arce, designó este miércoles en la sede ejecutiva a nuevos comandantes del ejército boliviano, en un movimiento militar que calificó de “golpe de estado” por parte de Juan José Zúñiga, quien había sido el comandante general hasta hoy. .
El general José Luis Sánchez, nuevo comandante del ejército, luego de prestar juramento, ordenó a los uniformados que habían ocupado la Plaza Murillo regresar a sus cuarteles.
“Esta es una situación especial porque nadie quiere la imagen que estamos viendo en las calles, por eso ahora, como Comandante General del Ejército y en nombre de los comandantes de las tres fuerzas, solicito, ordeno y dispongo a todo el personal. reunidos en las calles deben regresar a sus unidades”, ordenó el nuevo comandante.
Junto a Sánchez fueron instalados el comandante de la fuerza aérea, Gerardo Zabala, y de la marina, Wilson Guardia, informó la agencia de información boliviana.

Alrededor de las 2:30 de este miércoles, militares con el rostro cubierto atacaron en motocicletas la Plaza Murillo. Detrás de ellos venía un contingente militar con un tanque blindado, acompañado por el general de Ejército Juan José Zúñiga, quien este martes se vio envuelto en una ola de cuestionamientos por su polémica declaración sobre la candidatura de Evo Morales.
En medio de la incertidumbre y luego de que los militares rodearan la plaza y evacuaran a la gente, apareció el ministro de Gobierno, Eduardo de Castillo, quien llegó en un vehículo blindado, que se encontraba en la puerta del Palacio Quemado, informó Unitel.bo.
“¡General, baje! ¡Desactive ahora!”, gritó Del Castillo mientras golpeaba la ventanilla del auto.
Mientras tanto, en una esquina, la policía utilizó gases para intentar ahuyentar a los soldados. Al lugar también llegaron civiles que se enfrentaron a los guardias militares.
Después de empujar la puerta principal con el tanque. Alrededor de las 4:00 p.m., unos 30 soldados con Zúñiga ingresaron por la fuerza al Palacio Quemado. Sólo les llevó unos minutos volver a ponerse en marcha.
Pasadas las 16:00 horas, se difundió un vídeo que mostraba al presidente Ars Katakora en la entrada del palacio. El presidente, con los ministros y de pie frente a Zúñiga y los militares, se quejó con él.
“Respetas el mando militar, retira todas estas fuerzas en este instante”, gruñó Arce enojado en el pasillo del palacio.
Segundos después, Zúñiga salió del pasillo del Palacio Quimado y salió a la calle, donde esperaba el tanque. Luego de subir al auto, abandonó el lugar pero los militares permanecieron.
A las 14.57, el presidente boliviano publicó una denuncia en las redes sociales exigiendo “la movilización irregular de algunas unidades del ejército boliviano” y el respeto a la democracia.
Mientras tanto, la ministra de la Presidencia, María Nella Prada, condenó el intento de golpe militar en el país.
Rechazo internacional
Este miércoles, la comunidad internacional condenó el presunto golpe de Estado de “algunas unidades militares” del ejército contra el gobierno de Bolivia que encabeza el presidente Luis Arce.