El presidente de la República, Nicolás Maduro, recibió en el Palacio de Miraflores a un oficial de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), Eduar González Espinoza, una de las víctimas de los ataques fascistas ocurridos después del 28 de julio.
En una muestra de solidaridad del presidente y una respuesta inmediata a las víctimas de la violencia, el oficial recibió las llaves de su nuevo auto.
Los llamados “comanditos” agredieron la integridad física de González, quemando su automóvil en el sector Ruperto Lugo en Catia, Caracas.
Este hecho ya fue rechazado por el presidente Maduro, al considerarlo una muestra de odio hacia la gente humilde y calificarlo de acto criminal, prometiendo reemplazar el auto.
Las autoridades gubernamentales se han comprometido a atender las denuncias de personas que han sido agredidas durante acciones promovidas por la extrema derecha.