con una espátula
En una situación preelectoral, que indica un realineamiento del poder político y una reactivación de la agenda callejera, el derecho a la libertad de expresión se posiciona como un elemento fundamental para la consolidación de una sociedad democrática. Las restricciones impuestas por las instituciones estatales y el discurso oficial limitan directamente el trabajo de los periodistas y los medios de comunicación, así como el derecho del público a la información oportuna.
por el espacio publico
En 2023 registramos al menos 204 casos 1, lo que representa una disminución del 11% respecto al número de casos registrados en 2022. Aunque este año 2023 registró el menor número de casos de la última década, los casos son superiores al promedio de casos antes de 2013. En este último período de estudio, la agenda política y la desactivación de partidos políticos de oposición continuaron estancadas, sin embargo, el tipo de casos registrados fueron más violentos, involucrando mayores violaciones a las libertades personales en comparación con el año pasado.
El mes con mayor número de casos fue el 2 de mayo (27), inspirado en ataques sufridos por la prensa en varios estados del país. Octubre (22) y septiembre (21) completan la lista de estados con condiciones máximas. En promedio, se registraron al menos 17 casos por mes.
En 2023 se registraron 384 denuncias de violaciones, lo que representa una disminución del 18% respecto del número total de violaciones registradas en 2022, cuando ocurrieron 470 incidentes. Una disminución en el número total de violaciones con imágenes registradas en 2022 no significa que se estén implementando políticas para garantizar el derecho a la libertad de expresión en el país; Por el contrario, limitaciones estructurales a los derechos de búsqueda. , recibe publicidad e información. La baja incidencia es relativa a los altos niveles de años anteriores, que coincidieron con un aumento masivo del conflicto social y político.
Deterioro de la cobertura
La principal violación registrada durante este período fue la intimidación, que representó alrededor de un tercio del total de incidentes. Estas violaciones están asociadas principalmente a restricciones de viaje, detenciones arbitrarias o ataques a periodistas durante el ejercicio de su trabajo.
El 15 de febrero, un guardia del Hospital Universitario Dr. Manuel Núñez Tovar de Maturín, estado Monagas, intimidó a los periodistas Jefferson Sivira y José Ignacio Pinango 3 impidiéndoles el ingreso al centro de salud pública para realizar cobertura periodística. Sivira, periodista de El Periódico de Monagas y corresponsal de La Patilla, explicó que el incidente ocurrió luego de que ambos periodistas cubrían un programa en la unidad de infectología afuera del centro de salud. Los periodistas buscaron información de otras especialidades y recogieron quejas de pacientes y familiares.
El 27 de diciembre, funcionarios de la Dirección de Contrainteligencia Militar (DGCIM) y de la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) prohibieron a los periodistas Ruth Lara Castillo, María Torres y Juan Carlos Hernández 4 grabar y cubrir el derrame. 26 de diciembre, en la refinería El Palito, en el estado Carabobo. Esa tarde ya había reportes en redes sociales y medios independientes sobre lo sucedido. Al día siguiente, periodistas se acercaron a las zonas costeras afectadas en busca de testimonios, material gráfico y más información, pero se les impidió trabajar.
Detención arbitraria
En 2023 contamos al menos 28 arrestos por parte de las fuerzas del orden; Eso representa un aumento del 65% con respecto al año pasado, cuando registramos 17 arrestos. Entre los detenidos se encuentran 16 particulares, 10 funcionarios públicos y dos periodistas. Estas detenciones suelen ser una medida de represalia contra denuncias antigubernamentales difundidas en redes sociales o enviadas a través de aplicaciones de mensajería instantánea. Esta situación genera preocupación por la creciente amenaza a la privacidad debido a la interceptación de comunicaciones personales registradas por la Misión de Investigación 5 de las Naciones Unidas, o por el seguimiento y posterior criminalización de mensajes de interés público.
Para leer el informe completo, aquí