El gobierno español lamentó este miércoles 5 de junio la decisión de Venezuela de rechazar el despliegue de observadores de la Unión Europea (UE) para las próximas elecciones presidenciales previstas para el 28 de julio.
Fuentes diplomáticas dijeron a Europa Press que “España ha lamentado la retirada de la invitación a la misión de observación electoral de la Unión Europea para las elecciones presidenciales en Venezuela”.
España subrayó la importancia de unas elecciones “creíbles, inclusivas y competitivas”, en línea con la declaración del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Álvarez. En los últimos meses, el Ministro de Asuntos Exteriores español ha subrayado la necesidad de permitir que la oposición participe plenamente, algo que el gobierno de Nicolás Maduro ha bloqueado repetidamente.
Varias fuentes diplomáticas europeas, consultadas por la agencia de noticias, indicaron que enviar observadores para seguir el proceso electoral era “imposible” a estas alturas. Aunque aún no se ha tomado una decisión final, Josep Borrell, alto representante de la UE para la política exterior, dio la última palabra basándose en informes preliminares de una misión de investigación que visitó Venezuela en abril.