Caracas Al Dia

María*, una mujer de unos 50 años, se dirigía al trabajo en transporte público cuando recibió una videollamada de su hijo, quien se encuentra fuera del país.
Por CrónicaUno
— Madre, quiero traer a la niña conmigo ahora, ¿fuiste a buscar su pasaporte?
-Sí hijo, fui al SIME a sacar el pasaporte de la niña, pero me pidieron un poder.
¿Puedes ir al notario hoy? Quiero estar con la chica, llevo dos años sin estar cerca de ella.
– Lo sé, hijo. Pasaron dos años sin verse. Después de dejar de trabajar, I Av. Ve a una notaría de Urdaneta e infórmate, porque llego tarde al trabajo.
“Cuando uno o ambos padres se mudan, el niño se siente abandonado. Esto no quiere decir que los padres abandonen a sus hijos, porque los llaman y les envían recursos. Sin embargo, hay una sensación de abandono que proviene de esta distancia física. Los niños, niñas y adolescentes comienzan a presentar imágenes de ansiedad y depresión como consecuencia de esos sentimientos.
Luego de la mudanza de los padres, los niños, niñas y adolescentes quedan al cuidado de terceros y esto les puede generar angustia o dificultad en el manejo diario dentro del hogar.
Cuando el menor toma conciencia de la imposibilidad de reunirse con sus padres, suelen producirse otras consecuencias, como la deserción escolar o el bajo rendimiento académico, como consecuencia de no tener uno de los padres.
Alto costo de los pasaportes
En 2014, la Ley de Timbres Fiscales eliminó una cláusula que eximía a niños, niñas y adolescentes (y adultos mayores) del pago de tasas por emisión, renovación y expedición de pasaportes.
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