con una espátula
El poderoso líder de las bandas armadas haitianas, Jimmy Cherijier, alias Barbeque, conocido por su brutalidad, es uno de los principales protagonistas de la reciente escalada de violencia en Puerto Príncipe y ha prometido en repetidas ocasiones mantener la guerra hasta lograr que el El primer ministro del país, Ariel Henry, deja el poder.
Este ex policía, a pesar de haber sido “buscado activamente” por las autoridades para participar en varias masacres que tuvieron lugar en zonas desfavorecidas de Puerto Príncipe, circula libremente por Haití.
Todo lo que se sabe sobre la biografía de Cherizière es suficiente para verlo como la encarnación de las interrelaciones que existen entre las pandillas, la policía y los políticos en Haití. Tenía 47 años y nació en una familia pobre de Puerto Príncipe, el menor de ocho hermanos que perdieron a su padre cuando él tenía apenas cinco años.
De mediana estatura, complexión fuerte y siempre armado con un arma de corto y otro de largo alcance, se ganó el sobrenombre de “Barbacoa” por la supuesta cremación que debía realizar para quemar los cadáveres de bandas rivales o que se le opusieran. Pero asegura que lo llamaban así desde niño, porque iba con su mamá a vender pollo frito a la calle.
Cuando sale de su guarida privada en el corazón de la ciudad, Delmas 6, siempre va acompañado de al menos diez soldados, jóvenes fuertemente armados.
Entre sus filas hay niños soldados y policías, y cuenta con material y equipamiento del Estado, incluido al menos un vehículo blindado de la Policía Nacional Haitiana (PNH), que utiliza especialmente en masacres.
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