con una espátula

Rusia llevó a cabo ejercicios militares con lanzamiento de misiles en el Mar Negro el viernes, lo que provocó la alarma de las Naciones Unidas a medida que aumentaban las tensiones desde que Moscú se retiró de un acuerdo que permitía a Ucrania exportar granos de esa manera.
La subsecretaria general de Asuntos Políticos de la ONU, Rosemary DiCarlo, dijo al Consejo de Seguridad que “cualquier riesgo de escalada del conflicto en el Mar Negro debe evitarse a toda costa”, lo que “podría tener consecuencias catastróficas para todos nosotros”.
El Ministerio de Defensa ruso dijo que su flota disparó misiles de crucero, que destruyeron “un barco utilizado como objetivo en la zona de entrenamiento de combate del noroeste del Mar Negro”.
El Kremlin advirtió el miércoles que consideraría a los buques de carga con destino a Ucrania como posibles objetivos militares.
Ucrania, a su vez, anunció el jueves que consideraría a los barcos con destino a los puertos controlados por Rusia como embarcaciones potenciales para el transporte de equipo militar, “con todos los riesgos asociados”.
Las tensiones aumentaron el lunes después de que Moscú finalizara un acuerdo para facilitar las exportaciones de cereales desde los puertos ucranianos del Mar Negro.
Rusia bombardeó la región de Odesa (sur) de Ucrania y sus silos de grano por cuarta noche consecutiva el viernes, según las autoridades locales.
AFP