Para esclarecer los hechos, el presidente Lasso solicitó al Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos ayuda para investigar el asesinato del candidato presidencial.
Según despachos de Prensa Latina, la institución estadounidense aceptó el pedido del presidente de Ecuador y en las próximas horas arribará al país una delegación.
Analistas han advertido que el ataque contra el candidato a solo 10 días de las elecciones, en las que han sido convocados más de 13 millones de ecuatorianos, podría afectar el panorama electoral, con un giro en la intención de voto hacia quienes proponen acciones más enérgicas contra el crimen organizado.
El asesinato de Villavicencio, ocurrido la tarde del miércoles, conmocionó al país, que sufre un aumento sin precedentes de la inseguridad y la violencia política.
El gobernante convocó anoche de urgencia al gabinete de seguridad y decidió imponer el estado de emergencia a nivel nacional por 60 días, una medida cuestionable, pues ha sido adoptada en más de 10 ocasiones y el nivel de violencia sigue en ascenso.
El presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, declaró hoy tres días de luto nacional en honor a la memoria del candidato presidencial Fernando Villavicencio, quien fue asesinado el miércoles tras salir de un mitin político en la ciudad de Quito.
El mandatario dispuso en un decreto ejecutivo que la bandera nacional ondee a media asta en todos los edificios públicos y privados en memoria de Villavicencio, a quien calificó de “demócrata” y “guerrero”.
Su esposa dijo que lastimaba a la gente.
Verónica Sarauz, la esposa del candidato presidencial Fernando Villavicencio, fue asesinada el miércoles por la tarde cuando salía de un mitin electoral por presuntos sicarios, que se cree que fueron asesinados porque se enfrentaba a la mafia política y al narcotráfico.
“A mi esposo lo asesinaron porque fue el único que le plantó cara a la mafia política y al narcotráfico en este país”, escribió en su cuenta X el jueves, un día después del atentado que mató a la candidata.
Villavicencio, quien se ha comprometido a luchar contra las pandillas, denunció amenazas de muerte en su contra en las últimas semanas.
Sujetos no identificados abrieron fuego contra Villavicencio la tarde del miércoles cuando salía de las instalaciones de una escuela, donde finalizaba un mitin por las elecciones generales extraordinarias del 20 de agosto.
Hasta el momento seis personas han sido detenidas por su presunta participación en el crimen y uno de los sospechosos falleció anoche en la sede de la Unidad de Flagrancia de la Fiscalía.
Se ha reforzado la seguridad durante las elecciones.
La presidenta del Consejo Nacional Electoral, Diana Atamaint, confirmó que la fuerza de custodia se duplicará el día de las elecciones, las cuales continuarán el 20 de agosto.
En conferencia de prensa, el jefe de Defensa, Luis Lara, señaló que “la mafia le ha declarado la guerra a Ecuador”, por lo que “el Estado y las Fuerzas Armadas responderán con su fuerza”, condenó.
Ataques a un candidato 10 días antes de las urnas podrían afectar el panorama electoral, y las intenciones de los votantes se inclinarían hacia quienes proponen acciones más enérgicas contra el crimen organizado, advierten analistas.
Aliados del candidato asesinado en Ecuador han pedido la postergación de un debate previsto para el domingo
El movimiento ‘Construir’, que postuló a Fernando Villavicencio para quedar tercero en las elecciones presidenciales de Ecuador del 20 de agosto, dijo este jueves que se aplazará el debate obligatorio entre los aspirantes, previsto para este domingo 13 de agosto.
Los ecuatorianos acudirán a las urnas luego de que el jefe de Estado, Guillermo Lasso, disolviera la Asamblea Nacional (Parlamento) con mayoría opositora en mayo pasado, en momentos en que se disponía a debatir y votar su posible juicio político por peculado. ), se quejó de que el gobernante fue rechazado.
Disolviendo el parlamento, Lasso aplicó la llamada “muerte cruzada”, que estaba contemplada en la constitución, y obligó a convocar elecciones extraordinarias para determinar quién resultaba electo, es decir, quién terminaría hasta mayo de 2025.