con una espátula
Julio Maiora y Kidomar Vallenilla se llenaron las manos de cal y comenzaron su entrenamiento. Llevan a Venezuela sobre sus hombros en el levantamiento de pesas, una disciplina con un futuro olímpico incierto, pero donde ponen todas sus esperanzas… y las de un país.
Mientras preocupa el destino de la halterofilia en los Juegos Olímpicos por su ausencia en el programa Los Ángeles-2028, Mayora y Vallenilla se han consolidado como íconos del deporte venezolano entre los récords de Yulimar Rojas y los hits de Ronald Acuña o Luis Mayor. Arrárez. Liga de Béisbol.
Su mirada está puesta en París-2024, con el objetivo de repetir en el podio tras su medalla de plata en Tokio.
Y no les está prohibido hablar con la AFP sobre las perspectivas del oro.
Hay un incremento importante: los Juegos Panamericanos Santiago 2023, del 20 de octubre al 5 de noviembre, donde las competencias de halterofilia son válidas para los rankings de clasificación olímpica. Vallenilla de Venezuela quedará eliminada en este evento junto con la atleta Jocelyn Brea.
– “Quiero ser como tú” –

De cara a los reprogramados Juegos Olímpicos de Tokio 2020, Mayora obtuvo la plata con marca de 346 kg (156 en arranque y 190 en envión) en la categoría de ciclo y 73 kg, pues se quedó con todos los oros. Antecedentes en Venezuela: Bolivariano, Sudamericano, Centroamericano y Caribeño, y Panamericano.
Sólo el poseedor del récord mundial chino y doble campeón olímpico, Shi Xiang, pudo vencerlo.
“Gracias a nuestros resultados en Tokio, los jóvenes ahora quieren hacer entrenamiento con pesas”, afirma Maiora, que cuando era niña soñaba con ser futbolista.
Muchos niños hoy le dicen: “Julio, quiero ser como tú”, dice con orgullo.
Su ciclo hacia París-2024 es perfecto por ahora. Oro puro.
“Vine más motivado, con más energía (…), por la gracia de Dios voy a conseguir mi segundo título en los Juegos Panamericanos”, dijo el pesista de 27 años, nacido en Catia La Mar, La Guerra, región costera vecina a Caracas.
“Es un honor hermano, el país depende de ti (…), nos anima a dar más, a trabajar más, porque hay mucha gente que depende de nosotros y no queremos decepcionarlos”, comentó, por su parte, Valenilla.
Levantó 387 kg (177+210) en la categoría de 96 kg en Tokio-2020 y completó el éxito de la halterofilia venezolana con su plata.
Venezuela sólo ha ganado una medalla olímpica en halterofilia, en Atenas-2004, cuando Israel Rubio ganó el bronce, beneficiándose de un control antidopaje positivo de un rival.
“Las expectativas son altas”, subrayó Vallenilla, de 23 años, que ganó el bronce en el campeonato mundial de Arabia Saudita este mes.
Un oro mundial sin precedentes para los halterófilos venezolanos colgaba de su cuello en 2022.
– ¿Los Ángeles 2028? –
Aunque aún podrían salvarse, la halterofilia es de larga tradición, otro deporte junto al boxeo, fue eliminado de Los Ángeles-2028 por escándalos de dopaje y problemas administrativos en la Federación Internacional de Halterofilia (IWF).
La organización ya cambió de presidente con la elección del iraquí Mohammad Jaloud en junio del año pasado.
“Es nuestro juego, es nuestro trabajo”, dijo Maiora, abogando por una solución. “Yo digo, también lo son Tarun y Kidoma y hay muchos atletas que tienen 19, 18 años y están con nosotros”.
“Aún no he pensado en lo que va a pasar en 2028, quiero centrarme en París y luego ya habrá tiempo”, declaró Vallenilla, prefiriendo centrarse en “lo que se puede controlar”.
Maiora dio la clave de la espera: “Trabajar, trabajar y trabajar”.
AFP