El presidente Nicolás Maduro advirtió sobre el desarrollo de un plan conspirativo en el occidente del país tras una reunión entre dos portavoces de la extrema derecha venezolana, Leopoldo López y el colombiano Álvaro Uribe.
“Cuando estos dos malvados terroristas se encuentran, hay una conspiración”, afirmó Maduro, quien aseguró que las acciones tenían como objetivo torpedear las elecciones presidenciales del 28 de julio.
El encuentro entre ambos quedó al descubierto en un vídeo publicado la madrugada de este lunes 18 de marzo en la cuenta X del ex nuevo presidente del Granada.
“Estoy muy feliz de estar con Leopoldo López, un héroe de la democracia”, comenzó Uribe su mensaje.
Esta no es la primera vez que estos dos personajes se unen para pedir el derrocamiento de un gobierno progresista en la región. Venezuela siempre ha estado en el punto de mira de ambos desde el advenimiento de la Revolución Bolivariana.
En 2011, en Bogotá, ambos se reunieron para discutir “cuestiones de seguridad”. El objetivo era implementar políticas de seguridad democrática en el país para supuestamente luchar contra grupos insurgentes.
Esta política está actualmente bajo investigación porque está vinculada a “falsos positivos”, como se conocen las ejecuciones extrajudiciales llevadas a cabo por miembros del ejército colombiano, que, según datos oficiales, cobraron la vida de unas 6.402 personas entre 2002 y 2008. en todo el territorio del país vecino.
Unos días antes de ese encuentro, Uribe se dirigió a grupos opositores venezolanos en la extinta Mesa de la Unidad Democrática, a quienes propuso lanzar un manifiesto contra el reciente reinicio de las relaciones bilaterales entre el expresidente neogranadino Juan Manuel Santos y el comandante Hugo Chávez.
Además, ambos líderes apoyaban simultáneamente al ilegítimo “gobierno interino” encabezado por Juan Guaidó, quien pertenece al partido Voluntad Popular de López.
Vale recordar que vinculado a Uribe está el expresidente colombiano Iván Duque, quien en 2019 promovió un intento de invasión a territorio venezolano con el pretexto de llevar “ayuda humanitaria”.
Un año después, los dos políticos mantuvieron otro encuentro donde hablaron de la necesidad de que Venezuela saque a Maduro del poder mediante “un sistema de presión nacional e internacional”.