Pedro Pablo Peñaloza, periodista especializado en fuentes políticas, aseguró que el candidato acordado por la oposición será el instrumento para revelar el “poder del voto” en las elecciones presidenciales del 28 de julio.
“Lejos de ser un gran líder o un líder ilustrado, el candidato aquí es la única herramienta, instrumento y vía que tiene una sociedad democrática para expresarse: el voto”, señaló en un hilo sobre políticos actuales.
En su publicación, el analista señaló que “Venezuela no es una democracia” y que el chavismo ha “interferido” en el nombramiento de líderes opositores desde hace al menos 16 años.
Éste, continuó, es un escenario que se da desde 2008, cuando el gobierno del fallecido presidente Hugo Chávez inhabilitó al exgobernador Enrique Mendoza, quien aparecía como una “apuesta segura” para ganar la gubernatura de Miranda. “Eso le abrió el camino a Capriles y el resto es historia”, anotó.
De manera similar, Antonio Ledezma, líder de la Alianza Bravo Pueblo (ABP), ganó la alcaldía metropolitana de Caracas en las elecciones regionales de 2008. fue interrogado por ser parte de la “vieja política”. Al final, pese a las dudas, se centró en el voto de unidad y derrotó al chavismo”, recordó Peñaloza.
Voto y unidad
El analista destacó que la oposición se enfrenta actualmente a un régimen que ha pasado de ser “autoritario competitivo” a “hegemónico con tendencias totalitarias”, que, según los expertos, no aportará ni siquiera una “mínima garantía electoral”.
En este sentido, destacó que el chavismo “sólo aceptará una candidatura que considere débil y que cause malestar, división y desánimo entre la mayoría que quiere un cambio”.
“La candidata de la oposición es María Karina. Fue elegido en las primarias y gozó de legitimidad y apoyo popular. Sin embargo, nadie exige aceptar su solicitud”, señaló.
Según él, esto ocurre porque “no hubo suficiente poder para obligar al chavismo a rendirse”, situación que se repite con la candidatura de la académica Corina Ioris, quien reemplazará a Machado por inhabilitación política que le impide postularse para el cargo.
Sin embargo, el registro de Yoris ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) tampoco se materializó. Su “veto marcó el colmo del enojo, Petro y Lula lo rechazaron”, anotó.
Mediante negociación, el chavismo permitió al gobernador de Julia, Manuel Rosales, registrarse con el carné de Un Nuevo Tiempo (UNT) y mantener “vivo” el carné de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) a través de la “tapa” que pasa por el filtro de repuesto durante las elecciones. periodo de reposición previsto para abril.
“No hay poder para obligar al chavismo (a aceptar la candidatura de Machado o Ioris). La opción que queda es trabajar con lo que tenemos con votos y unidad”, recalcó Peñaloza.
Pasos de transferencia
El periodista consideró que si “el voto se manifiesta en una avalancha” en las elecciones presidenciales y se logra una victoria electoral, el Gobierno se verá obligado a reconsiderar su posición, dando paso a un “punto de partida para lograr el cambio”.
“Pero significa participar en las peores situaciones que se puedan recordar en estos 25 años y lograr esa victoria”, resaltó.
Según Peñaloza, si gana la oposición “se iniciará una negociación que probablemente no será cómoda ni agradable para todo el país”.
Pero para llegar allí, el camino será cuesta arriba, afirmó.
“La oposición debe mantenerse en el camino electoral, superar sus diferencias y derrotar al chavismo en su terreno”.
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En vista de la respuesta de hoy, quizás sea necesario destacar tres puntos:
1) Venezuela no es una democracia.
2) Desde hace al menos 16 años, el chavismo ha “interferido” en el nombramiento de líderes opositores.
3) ¿Tiene la oposición el poder de obligar al chavismo a rendirse?— Pedro Pablo Peñaloza (@pppenaloza) 30 de marzo de 2024