El gobierno argentino está considerando disolver unas 60 empresas estatales. Esta decisión, que se implementará a través de uno o más decretos, forma parte del plan del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado.
El gobierno aún no ha decidido cuándo comenzarán a publicarse las nuevas reglas. “Hay una decisión política de avanzar, pero no se ha definido el plan de trabajo ni el listado de organizaciones”, dijeron funcionarios de la Casa Rosada.
Es seguro que en los próximos 12 meses se producirá una ola de liquidaciones de empresas sancionadas por el gobierno. Este es el plazo del poder extraordinario otorgado al presidente Javier Millais para firmar este decreto.
La delegación le permite “modificar o excluir facultades y funciones” sin pasar por el Congreso Nacional. Esta es una de las competencias que le otorga la Ley Fundamental, anunciada el 8 de julio. Por tanto, la gestión de los plazos es una prioridad.
Entre las primeras agencias que el gobierno atacará se encuentra el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INAD), cuyo cierre se anunció en febrero, pero aún no se ha implementado. La lista incluye al Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) y al Instituto Nacional de la Juventud (INJUV).
Según diversas fuentes, la idea de seguir adelante con el cierre es consistente con la decisión del estado de reducir el tamaño del estado sin pasar por el Congreso y avanzar en la reducción del número de empleados en las plantas públicas.
En cuanto al destino de miles de empleados, el gobierno dice que tendrán que encontrar otros empleos, pero actualmente no existe ninguna política para crear empleos.
La obsesión de Miley por desmantelar el reino amenaza con cambiar todo a su paso, una situación que la gobernante no ha ocultado que disfruta abiertamente.
Con el cambio en la ley base, quedaron fuera del alcance del gobierno los siguientes organismos: CONICET, ANMAT, ANLIS, CNEA, CONAE, INCUCAI, INTA y SENASA, entre otros. La oposición los blindó durante los debates en el Congreso para que no pudieran ser reducidos ni eliminados.