Los familiares de los detenidos por las protestas postelectorales en Lara, que fueron trasladados a la prisión de Toquito, cuestionaron si habían recibido alimentación o atención médica adecuadas. Pidieron a las autoridades responder a una serie de cartas presentadas a la Defensoría del Pueblo o la Procuraduría General de la República.
Los familiares de los detenidos por las protestas postelectorales en Lara exigieron su liberación inmediata, que cesen las violaciones de derechos humanos y que se garantice justicia en todos los casos.
“No nos escuchan. Fuimos a la Defensoría del Pueblo, fuimos a Caracas. Escribimos mucho. Incluso fuimos a la Fiscalía, le escribimos una carta al fiscal y no obtuvimos ninguna respuesta sobre la situación”. avance del caso, no sabemos cómo los están tratando”, explicó alguna vez Reyna Pineda. Esta protesta, el martes 8 de octubre, frente al juzgado de Barquisimeto.
Señaló que su esposo fue uno de los reclusos de Lara que fue trasladado al Internado Judicial de Carabobo, mejor conocido como Penal de Toquito, en agosto. “Era bastante deprimente, incómodo. Desde el momento en que entramos vimos a los agentes encapuchados, con el rostro cubierto, no tenían nombres ni identidades, sólo apodos.
Pineda dijo al Observatorio Penitenciario de Venezuela que encontró a su esposo demacrado, abatido y deprimido. “No me dejaron tocarlo ni nada. Simplemente lo esposaron y lo sentaron frente a mí. Él no podía levantar la mano y yo tampoco. “Hablamos un poco, lo cual se nos permitió hacer. “
*Lea también: Familiares de presos políticos interponen recurso ante el TSJ solicitando sobreseimiento de sus casos
Otro de los detenidos en Lara y trasladados al penal de Toquito padece trastorno orgánico cerebral, bipolaridad e hiperactividad. Su tía, Daisy Torres, dijo que en prisión le dieron las altas dosis de medicamento que necesitaba.
“Él duerme la mayor parte del tiempo, ya tiene varios síntomas de presión arterial baja. Tememos que le pueda pasar algo más por los medicamentos que no está tomando adecuadamente. Le solicito que tome las medidas necesarias para que le puedan dar tratamiento adecuado, dijo Peña.
Reiteró que su sobrino y el resto de los detenidos en Toquito necesitan tratamiento médico, “necesitan la ayuda que necesitan y buena alimentación”.
Yulimar León pudo ver a su esposo la semana pasada. Comentó que no lo reconoció por su delgadez y el largo de su barba, por lo que dudaba que estuvieran recibiendo una nutrición adecuada como expresó en llamadas o visitas.
“Me dijo que le estaban dando tres comidas al día pero mi marido estaba muy delgado. No lo reconocí (…) No me pudo decir nada de cómo estaban ahí porque teníamos guardias, uno en nuestro lado y el otro de su lado, no sabemos cuál es la situación allí”, dijo.
Vista de publicación: 19