El presidente de Chile, Gabriel Boric, ha mantenido su firme postura contra los abusos contra los derechos humanos en Venezuela, especialmente después de que la investigación sobre el asesinato del exteniente Ronald Ojeda en suelo chileno haya desatado tensiones entre ambos países.
La fiscalía de Chile solicitó el arresto de dos prófugos acusados de estar involucrados en Venezuela, una medida que provocó reacciones violentas en Caracas. El Ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Alberto Van Claveren, respondió enérgicamente a los comentarios del fiscal venezolano Tarek William Sabre, rechazando sus críticas y cuestionando su autoridad moral para interferir en el proceso legal de Chile.
Boric reiteró su compromiso con la protección de los derechos humanos y la democracia en todo el mundo, citando el genocidio venezolano como un ejemplo preocupante de la situación que vive el país caribeño.
“Hemos actuado en base a principios y no por abusos a los derechos humanos o por quién está en el poder en un momento particular en el que la democracia está debilitada. “Chile protege los derechos humanos en Chile y en todo el mundo, y por eso tenemos una posición tan clara”, dijo el presidente chileno.
Pese a las tensiones, Boric ha optado por mantener el diálogo diplomático con Venezuela, aunque recientemente convocó a su embajador en Caracas para pedirle consejo como medida de protesta. Esta decisión indica su compromiso con una diplomacia proactiva y pragmática para resolver conflictos y promover los derechos fundamentales en la región.