La ausencia de financiamiento bancario limita la inversión en el sector privado de salud, que ha reforzado la calidad y cantidad de sus servicios con recursos propios a pesar de haber solicitado sin éxito hasta 200 millones de dólares a las instituciones bancarias en los últimos años.
Según Mario Labella, presidente de la Asociación Venezolana de Distribuidores de Equipos Médicos (Avedem), las empresas privadas del sector salud han invertido cerca de $50 millones en los últimos dos años para actualizar equipos y laboratorios médicos.
En una entrevista con el Dr. Radio UniónLabella explicó que más de 60 afiliados al gremio reportaron una importante inversión en los últimos dos años, producto del aumento en la cantidad de trabajo en las instituciones médicas desde la pandemia de Covid-19.
“Nuestros socios informan que la inversión en los últimos dos años ha sido de unos 50 millones de dólares. Debido al volumen de trabajo, la mayor parte de ese dinero provino de financiamiento propio, el cual aumentó significativamente, aunque no llegó al nivel de 2013”, destacó.
La inversión en el sector quedó prácticamente paralizada durante lo peor de la crisis económica de Venezuela, cuando la escasez y la hiperinflación plagaron a ciudadanos y empresas. La solicitud de importaciones complejas de divisas debe pasar por el Estado, por lo que a partir de 2019, con la flexibilización de estos controles, las inversiones destinadas a la actualización de equipos y centros de salud han mejorado progresivamente.
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A pesar de este crecimiento, Labella cree que las cifras de salud personal podrían ser mucho mayores, pero las empresas se enfrentan a una importante barrera por la falta de financiación. En este proceso inversionista han tenido conversaciones con instituciones bancarias para solicitar líneas de crédito para fortalecer las instituciones privadas de salud, pero los $150 millones solicitados el año pasado y los $200 millones solicitados este año no obtuvieron respuesta favorable.
“Esta cantidad puede ser mucho mayor con la ayuda de nuestras instituciones financieras. El año pasado solicitamos una línea de crédito de $150 millones y este año $200 millones. Conseguimos algunas líneas de crédito pequeñas, pero no necesarias ni suficientes para poder mejorar la estructura a nivel sanitario”, lamentó.
Por otro lado, sostuvo que la experiencia positiva de los últimos dos años también respondió a que el comercio internacional, que se había desplomado durante el período de cuarentena por el Covid-19, se había estancado debido a una mayor flexibilización de las reglas de importación en Venezuela. Del año 2019. Incluso con exenciones fiscales que favorecen al sector.
“Gracias al Ministerio de Industria y Producción Nacional disfrutamos de algunos beneficios fiscales que nos permiten importar algunos equipos y productos médicos, mejorando su costo gracias a la exención de impuestos”, argumentó.
Además, aunque no mostró cifras, sostuvo que no sólo fue una inyección financiera del sector privado, sino que el Estado también impulsó el sistema público de salud.
“El Estado ha invertido una cantidad importante no sólo en equipamiento, sino también en infraestructura. Tenemos como ejemplo los hospitales universitarios, donde han hecho importantes remodelaciones sin afectar sus recursos”, destacó.
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