Eric Ondaroa, secretario general del movimiento social y político Alianza del Lapiz, reveló la mañana de este martes – la dura realidad de la matrícula escolar en Venezuela. Con las estadísticas en la mano, señaló que el gran logro de la recién despedida ministra de Educación, Yelitzia Santayla, fueron los 6,2 millones de niños y adolescentes sin aprendizaje.
“La ministra (Yelitze) Santella se convirtió en ministra de miles: de miles de profesores a quienes insultaba y ofendía como materialistas; Miles de niños venezolanos que no han aprendido. Que miles de unidades educativas no cuentan con un plan de alimentación escolar”, afirmó el vocero opositor al hacer un balance del año de gestión del citado ministro.
¿Quién miente?
Quienes siguieron la problemática educativa nacional dijeron que entre los dos jefes de la cartera roja: Santella y Héctor Rodríguez, el actual ministro; Hay estadísticas inconsistentes sobre la matrícula escolar.
Señaló que Santella señaló que, en septiembre de 2023, 8 millones de niños están iniciando clases; En 2024, Rodríguez habló por primera vez de cinco millones y, 15 días después, de cinco millones. “Santella, el pasado año escolar, expulsó del sistema educativo a 1,7 millones de niños venezolanos (…) ¿El ministro saliente creó esta imagen o el ministro entrante está diciendo la verdad?”
Ondarroa, con más detalle, desglosó las estadísticas nacionales que muestran 11 millones de niños y jóvenes en edad escolar. Debido a las estadísticas mencionadas, reveló que entre 4,2 y 4,7 millones de niños se encuentran fuera del sistema educativo de Venezuela.
¿Cuál es el motivo de la exclusión?
En el mismo comunicado, el abogado Héctor Rodríguez reprendió por achacar la crisis académica al Covid, a los bloqueos y sanciones, y -lo que calificó el vocero de la Roja- a la dictadura de los algoritmos. Según Ondaroa, lo que amenaza la educación en Venezuela es la gestión del PSUV:
– Docentes con salarios de miseria y de hambre.
– Plan de alimentación escolar inexistente.
– Horario mosaico.
Prueba con Simón Rodríguez.
Al recordar que Venezuela fue declarada zona libre de analfabetismo en octubre de 2005, Ondaroa rechazó que la situación educativa de Venezuela, hoy colapsada, esté lejos de ese escenario.
Para frenar la crisis, en nombre de Lapiz, Ondaroa propuso una prueba nacional básica que evalúe las competencias reales de los estudiantes en idiomas y matemáticas. “Averigüemos si nuestros muchachos que inician el año escolar tienen la capacidad de leer, escribir, desarrollar el pensamiento crítico, desarrollar operaciones matemáticas básicas y de conteo”, enfatizó.