Pobladores de la localidad de Carrora, en el estado Lara, emitieron un comunicado denunciando que dirigentes del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) lideran “un ataque violento” contra la autonomía del municipio de Torres. El alcalde de la zona, Javier Oropeza, se ha escondido tras denunciar la persecución que sufre por parte de las autoridades venezolanas.
El pasado lunes 12 de agosto, Iraida Timour fue nombrada alcaldesa encargada del municipio de Torres ante la ausencia temporal de Oropeza, quien exigió respeto a sus derechos y garantías institucionales apenas un día antes.
Sin embargo, el sábado 17 de agosto se informó que Lasmit Verde tomó juramento como nuevo alcalde del municipio. Verde es concejal y representa al Psuv. Los vecinos de Karora rechazaron este nombramiento y pidieron respetar los deseos del pueblo de Karora.
“Esta ley tiene por objeto destituir al alcalde legítimo Javier Oropeza, elegido democráticamente por voluntad popular bajo la mesa de la unidad democrática, lo que constituye una clara violación a la soberanía popular y a la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela”, señala el comunicado firmado. Gente caro.
El propio alcalde Javier Oropeza emitió un comunicado en el que aseguró que pedía la paz y no tenía nada que ver con el conflicto que se desató en Carrora tras las elecciones presidenciales.
Una cita irregular en Karora
La localidad de Carrora estuvo dominada por el chavismo hasta 2021, cuando Javier Oropeza fue elegido alcalde del municipio de Torres, derrotando al Psuv. Pero seis de los nueve concejales todavía pertenecen al partido chavista.
Después de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) anunciara los resultados presidenciales, estallaron protestas en todo el país. Carora era uno de estos lugares. En ese contexto, se produjo un ataque a la sede del Psuv en la ciudad de Lorenzo. El local fue incendiado y posteriormente se responsabilizó del hecho al alcalde Javier Oropeza.
Sin embargo, el propio Oropeza explicó que él no tuvo nada que ver con lo sucedido y, de hecho, su mensaje durante esos días fue buscar la paz.
Oropeza también afirmó que existe una intensa persecución en su contra. Su casa fue allanada y sus familiares fueron acosados. Debido a esto, este líder político se vio obligado a pasar a la clandestinidad durante una semana. A continuación se produjo el nombramiento de Iraida Timour como alcaldesa en funciones. Pero su estancia sólo duró cinco días, pues el sábado 17 de agosto el PSUV decidió tomar el control del municipio de Torres.
El comunicado de los caroreños citó varios artículos de la constitución venezolana que serían violados por las recientes acciones del Psuv en la ciudad del estado Lara. Javier Oropeza se suma a la lista de alcaldes opositores perseguidos por las autoridades venezolanas en los últimos meses.