Una batalla personal entre un destacado empresario apodado “El Camarón” y su ex socio, que supuestamente se apellidaba Linares, ha destapado nuevos escándalos de corrupción que sacuden el sistema de justicia juliano.
Fuentes vinculadas a la investigación dijeron a Versión Final que la detención de Pedro Velasco, presidente del Circuito Judicial Penal; y José Gregorio Rondón, fiscal superior de la región; y al menos cuatro jueces, secretarios y guardaespaldas, se debieron a las estrictas consecuencias de un proceso legal previo y muy antiguo que existió entre comerciantes por diferencias en las sociedades comerciales que una vez habían formado.
Al parecer, surgen diferencias irreconciliables entre “El Camarón” y Linares cuando ambos forman una empresa exportadora de camarón, y luego, “El Camarón” de repente y sorpresivamente decide formar un negocio de compra y venta de chatarra.
Quizás, la falta de coherencia en las cuentas financieras de la camaronera y el hecho de que “El Camarón” no informara sobre su vinculación con el mundo de la chatarra ni explicara de dónde procedían los fondos para tales inversiones, generó dudas. de Linares, que acudió a los tribunales para disolver la empresa.
Sin embargo, este proceso, por sus características, tuvo que resolverse en un juzgado comercial y no penal, y fue entonces cuando, según fuentes vinculadas al caso, “El Camarón” utilizó al “padrino” en la declaración del fiscal. oficina y en el juzgado penal, Linares “por la vía legal” para detenerlo.
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